¿Has oído hablar de la bomba «rompebúnkeres», la temible GBU-57? No es una bomba convencional: es un arma de precisión diseñada específicamente para destruir objetivos extremadamente fortificados y profundamente enterrados, como búnkeres de mando, depósitos de armamento sensible o, crucialmente, complejos nucleares subterráneos. Desarrollada para neutralizar objetivos ocultos y altamente fortificados, su existencia es un factor clave en la estrategia de potencias mundiales frente a amenazas subterráneas, como las instalaciones nucleares de Irán.
Vamos a ver las características de la GBU-57, los países que la poseen, los aviones que la transportan y su rol en el tenso escenario entre Estados Unidos, Israel e Irán: